Peppo y Mosqueda. “Dimensión pedagógica” de la política.

(*) Por César López

Respeto la legitimidad de los distintos funcionarios políticos y mas todavía cuando se trata de Intendentes, y también respeto mucho la vocación de participar que tienen determinados sectores de la sociedad para tomar como objetivo puntual, ponerle el nombre a una calle, a una escuela o una biblioteca.

Leo en Diario Norte, página 31 Sección Chaco Adentro que, “Juan Mosqueda” se llamará desde hoy la biblioteca de la Escuela 47 de Lapachito, y escribe el corresponsal “La comunidad educativa y la sociedad toda, vivirá un acto muy especial, como lo es la celebración del nombre, a la biblioteca escolar 116 de la Escuela Primaria 47” y luego enumera los antecedentes del actual Intendente Juan Mosqueda. Leyendo los antecedentes pienso, bueno tal vez, fue quién donó en su momento, los ladrillos, los libros o el terreno, para que esa biblioteca en verdad, sea nominada con el nombre del Intendente de Lapachito Juan Mosqueda.

Dentro de los antecedentes no encuentro ninguno de los elementos,  que me haga pensar, “bienvenido el homenaje a Juan Mosqueda”, entonces me pregunto, ¿cuál es el grado ético del Intendente?, no de quienes lo proponen, porque es legítimo el pensamiento, el deseo, la idea, de la comunidad educativa formada por docentes y padres, es legítimo el reconocimiento que esa comunidad educativa quiere hacerle a Juan Mosqueda.

Ahora, entiendo que, en una posición de poder político, en una comunidad como Lapachito, se requiere de una dosis de ética en el ejercicio de la función pública, y requiere que Mosqueda, haga un renunciamiento a este homenaje, que no corresponde, tal vez que cuando no esté mas como Intendente, que ahí recién lo propongan y que va a aceptar.

Porque sino, todo queda muy oscuro y está bueno que los políticos, como decía el Juez Zaffaroni en uno de sus libros, deben tener, necesariamente, una “dimensión pedagógica”, es decir que el político en su hacer cotidiano, también tiene que hacer docencia, y hacer docencia no es que el nombre de una biblioteca, en tiempo concomitante a cuando se es parte del poder, lleve tu nombre.

Esto preocupa porque también se está dando en Villa Ángela, según algunos reportes de portales de Internet, que hablan de una propuesta similar a la que ya aprobó el Ministerio de Educación de la Provincia, en el caso de Mosqueda, ya no hay vuelta atrás.

En Villa Ángela podría darse un caso similar porque hay una comunidad educativa (Complejo Barrio Escalada) que propuso, Domingo Peppo como nombre de un establecimiento educativo. Es decir “Escuela Domingo Peppo”. Un niño el año que viene ante la pregunta ¿A que Escuela va Usted?  responderá “a la Escuela Domingo Peppo”, ¿Quién dirige la Municipalidad? Domingo Peppo, todo para ese niño va a ser Domingo Peppo.

No se si está bueno aprovechar estas instancias de poder, porque se entiende que un padre, que un docente, puede pedir que se imponga el nombre Domingo Peppo a una escuela, ahora, lo que uno no puede estar de acuerdo, bajo ningún concepto, es que el propio Intendente sea de Lapachito, sea de Villa Ángela o sea de cualquier lugar, acepte, porque está gozando del privilegio del poder, tiene un Status Quo que lo obliga a tener una dimensión pedagógica en su hacer.

No está bueno obligar a ese niño a que responda a todo Domingo Peppo, cuando se lo interroga por el nombre de su escuela, Intendente, calle o barrio. Tiene que haber un límite, tampoco uno cree que en Lapachito o en Villa Ángela, no haya personas de la comunidad que merezcan un homenaje o un reconocimiento de este tipo.

Lamentablemente si esto sigue así, vamos a terminar muy mal, no habrá distinción de nombres, ni de las escuelas, ni de los Intendentes, ni de las calles. Usted podrá decir que exagero, pero pregunto, ¿alguien sabe cual es el límite?

¿alguien sabe si después de una escuela Peppo o Mosqueda, no viene un barrio Juan Mosqueda o una calle, o tal vez un parque Domingo Peppo?.

Además en el caso de Villa Ángela, según los portales de Internet, también la ex esposa de Peppo, Susana Simonofsky integró la nómina de nombres para imponer a la escuela, ganó Domingo Peppo, no porque sea mejor, tal vez porque es Intendente, y Simonofsky obtuvo 25 votos.

¿Se aprobará en el Ministerio de Educación el nombre de Domingo Peppo, como sucedió en el caso de Lapachito?

El nombre de Juan Mosqueda a la biblioteca de Lapachito, fue aprobado por el Ministerio de Educación a través de la Resolución 2869 con la firma de Francisco Romero, que da por aceptada la solicitud de la comunidad educativa.

La Política merece también, tener un espacio para la dimensión pedagógica, casualmente esa “dimensión pedagógica” no viene con imponer el nombre de una escuela, de quién es el actual Intendente.

(*) Contador Público, Conductor del Programa Abrapalabras de Radio Universidad Resistencia.

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de Daniel Rohaly Publicado en Opinión